La mejor manera de arreglar un Smartphone mojado es mediante la utilización de un bote de cristal, de esos que se utilizan para conservas, y o suficientemente grande para que quepa el teléfono dentro y medio kilo (aproximadamente) de arroz.
Lo primero que tenemos que hacer es quitarle la batería al teléfono y bajo ningún concepto intentar arrancarlo, separamos la batería del teléfono y los dejamos por separado.
Llenamos el bote de arroz hasta la mitad e introducimos, por separado y sin que se toquen, tanto el teléfono como la batería, intentando introducirlo hasta el fondo del bote.
Cogemos el arroz restante y cubrimos el teléfono móvil en su totalidad.
Lo dejamos 48 horas, para que el arroz absorba la humedad.
Transcurrido el tiempo lo sacamos, lo limpiamos del polvillo del arroz y volvemos a colocarle la batería.
Lo encendemos y si no funciona... comprate otro.
Fuente: Servicio Técnico Smartphones